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Parques para perros, ¿Sí o no?

Desde que me inicié en el mundo canino, en esa época, la mayoría de perros que presentaban problemas de conducta con sus congéneres era por falta de socialización, es decir, por falta de relacionarse y comunicarse con otros individuos de su especie. Sobretodo teniendo en cuenta que nuestros perros vienen de sus ancestros los lobos y éstos son, animales sociales.
d4La falta de interacción se decía que provocaba falta de comunicación y que eran reactivos mostrando conductas agresivas porqué la comunicación, se había extinguido.
En esa época, como remedio a la falta de socialización, se recomendaba la socialización de forma excesiva llevando al perro cada día a un parque para que se socializase con otros perros desconocidos e incluso a un parque diferente de vez en cuando para que no siempre se relacionase con los mismos. Éste tratamiento, a llegado a provocar, en muchos casos, lo que se conoce como inundación –también conocido como “FLOODING” en inglés– a individuos caninos incapaces de gestionarlo mostrándose en ese contexto totalmente inhibidos.
La inhibición proviene del latín “inhibere”, que significa suspender, impedir, abstenerse, dejar de actuar.
Con la inhibición, el problema no es que desaparezca, sigue ahí “anulado” o “impedido” por decirlo de algún modo y no existe aprendizaje. Pero el conflicto y problema sigue estando ahí.
¿Sabéis el dicho de que: “es peor el remedio que la enfermedad”? Pues por ahí van los tiros. :)
Os ha pasado alguna vez qué se os ha olvidado tomaros una toma de antibiótico y se os ha juntado la dosis del mediodia con la cena?. ¿Os habéis tomado una dosis doble por haberos saltado la anterior? O os habéis tomado la misma?
A mi eso me ha pasado en varias ocasiones, y siempre que se lo consultaba a mi médico me decía: no dupliques la dosis porqué se te haya pasado la toma anterior. Espérate cuando te toque y tómate la recomendada pero SOBRETODO, no la dupliques. –¡Volvámos al tema! que me voy por los Cerros de Úbeda-.
Pues así se solucionaba y se solucionan muchas veces los problemas de “falta de socialización”  hoy en día, con una “sobredosis” de la misma, estando muchos de los perros, inhibidos para compensar su falta y creyendo que el problema está resuelto.
Estoy segura que más de uno se siente identificado cuando digo que han socializado mucho a su cachorro llevándolo al parque para que se relacionara con otros y, una vez llegada a la edad adulta, de la noche a la mañana, su perro se muestra con conductas agresivas  hacia a otros perros y ya no es el que era y os decís: ¿Por qué?, no lo entiendo, lleva viendo perros desde que era un cachorro.
Eso es por la inhibición. Pensad que los cachorros, al igual que los niños son como esponjas, aprenden lo bueno y lo malo con la misma rapidez y son muy frágiles.
El problema de la inhibición es, que como no es algo tangible, visible…pasa desapercibida y para muchas personas, resulta una difícil tarea su detección creyendo ingénuamente que el perro “se está relacionando de forma feliz” cuando no es así.
El entorno donde se desarrolla el cachorro hasta su edad adulta, es crucial y siempre debemos tener en cuenta 3 aspectos para darle a nuestro cachorro o perro adulto, el entorno idóneo y correcto a nivel individual proporcionándole la dosis que necesita de interacciones sin excedernos demasiado, esos aspectos son:  su raza, su genética y su sensibilidad. Éstos 3 aspectos así como conocer a nivel individual a nuestro cachorro o perro, su personalidad, es el que nos ayudará a modular todo el periodo de socialización.
La inhibición se da a nivel emocional cuando un conjunto de estímulos externos imposibilita emocionalmente al individuo y con ello toda posibilidad de gestión puesto que su intensidad es demasiado elevada.
Como siempre dice mi madre: Todos los excesos, son malos.
“Ni tanto, ni tan calvo.” – me decía.
Puede ser tan perjudicial la falta de socialización canina, como su exceso.
d5Antaño habían menos conflictos entre perros y menos problemas de modificación de conducta ya que la mayoria de perros, vivian sueltos y entre ellos ya se gestionaban. Si bien es cierto, en ese entonces, no existian tanta variedad de razas y la genética no estaba tan manipulada por el ser humano. Era como hoy en día puedes ver por las calles de Kathmandú en Nepal, infinidad de perros sueltos, que van creando sus grupos y manadas y en general, sin ningún problema de comportamiento destacable o que suponga un peligro, pues de ello depende su supervivencia en la ciudad. Los débiles mueren y los fuertes se reproducen y viven. ¿Duro verdad?, le llaman “Ley de la Selva”, una ley dura, pero real.
Durante mi estancia ahí, no pude evitar fijarme en cada uno de los individuos que rondaban por sus calles nepalíes. Me pareció muy curioso ver que físicamente, todos eran muy parecidos, mestizos pero de características físicas muy similares. Por un lado estaban los que ansiaban el afecto humano y te seguian, eran aquellos individuos inseguros y mal alimentados que buscaban tener algún contacto amable, la gran mayoria, solitarios en busca de afecto o cariño. Muchos de ellos, esquifidos, muy delgados y probablemente, ya condenados. Por otro lado los que estaban bien alimentados, la mayoría vivian en manadas, y eran muy seguros de si mismos, hasta el punto que ni siquiera se te acercaban a saludarte cuando los llamabas. ¿Para qué? No necesitaban ningún contacto afectivo contigo, ellos ya habían formado su propia manada, su familia, y eso es todo lo que necesitaban: alimentación, seguridad, confort y la garantía de sobrevivir.
Poco a poco, hay más perros con problemas de conducta debido sobretodo al intrusismo del ser humano. Sin darnos apenas cuenta que, durante la selección de la cría para concursos de belleza, se ha ido seleccionando características físicas, arrastrando también rasgos genéticos del comportamiento teniendo en pleno siglo XXI, perros con más problemas de conducta que 100 años atrás. Lo mismo sucede con la selección de perros tipo pastor o de trabajo, se buscan unas características de comportamiento que paralelamente arrastran otras que no eran el objetivo -daños colaterales les llamo yo-. Si quieres fácil obediencia, necesitas inseguridad. Si quieres independencia y solidez, necesitas seguridad.
d2Hoy en día, existen tanta variedad de perros, de tantas razas o mezclas diferentes, tantos niveles de sensibilidad y tantos carácteres diferentes que, damos por hecho que como son “perros” ellos se entenderan y se arreglarán. Y la realidad es que ni los perros son como eran antes ni esto es Kathmandú, por lo que debemos tomar conciencia que esa intrusión nuestra, los ha dejado solos ante el peligro y hoy por hoy, muchos de esos perros, no son capaces de gestionar estar en un parque con 10 perros más de distinta raza, morfología y distinto carácter. De hecho, los que son capaces de gestionarlo, son perros que no tienen problemas de conducta y no te llaman pidéndote ayuda porqué su perro se gestiona solo.
Hace unos 20 años, se utilizaba a los perros adultos para educar y enseñar de forma equilibrada y justa, a un cachorro o incluso a otro adulto que perdía las formas, eran sus maestros, sus profesores. En la actualidad, esos perros adultos, justos y equilibrados son difíciles de encontrar hasta tal punto qué, ir a un parque con tu perro para que se socialice es como ir a un “Chiqui-Park” sin monitores ni nadie que supervise el nivel de excitación de los canes así como a nadie que ponga fin a las invasiones abusivas de más de un individuo acabando muchas de esas interacciones en pelea, y consecuentemente, los que han sido abusados, se marchan a casa con una mala experiencia más, en su historial.
d3No todos los perros tienen las mismas necesidades ni todos los perros son iguales, porqué partimos de la base que, cada indivuduo canino, cada raza, cada perro, es diferente y cada uno tiene su límite en un punto diferente.
Deberíamos intentar averiguar qué perro tenemos, qué carácter tiene, como se relaciona y como es. Y en función de eso, movernos en consecuencia. Si nuestro perro es un abusón, intervenir y si es el abusado, intervenir también solicitando al propietario del perro abusón, que por favor lo coja y así poder darle un un poco de tregua al nuestro para que respire y una vez recuperado, pueda marcharse.
¡Averigua quién es tu perro y ayúdalo!

Beatriz Gazeau
Instructora AMC-Líder (L1)

Dakota’s Summits

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http://amclider.takoda.es

 

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